jueves, 3 de abril de 2008

Gentes

¿Qué coño le pasa al ser humano que cuanto más tiempo libre tiene, más aburrido y menos libre se siente?

Parece que para poder disfrutar de nuestro tiempo necesitamos que gran parte de él esté ocupado por cosas que no nos hagan del todo felices. Parece que sólo valoramos las cosas como contrapartida a otras. Cuando puedes hacer lo que quieres un día, y otro día, y otro día... dejas de querer hacerlo. Las cosas pierden interés en proporción a su disponibilidad. De nuevo el factor disponibilidad, tan presente en todos los ámbitos de la vida, la menos de la mía. ¿Somos todos así o es que soy una caprichosa? ¿De verdad queremos las cosas sólo porque no las podemos tener inmediatamente? No es un mal motivo, desde luego. Pero es que mira que somos absurdos los humanos. Los individuos de mi generación (y las posteriores) hemos sido gestados y educados en la inmediatez, en el ya y el ahora: comida rápida, el videoclip musical, internet, los videojuegos, los anuncios JASP... ¿Soportamos menos las recompensas a largo plazo por culpa de las nuevas tecnologías?

En el fondo siempre he pensado que las cosas son así... Pocos son los capaces de ser plenamente autónomos, los que no necesitan un jefe o alguien que les de ciertas directrices. Pocos los que saben administrar su tiempo felizmente. Pocos los que son felices exclusivamente con aquello que ya poseen (no estrictamente en sentido material).

Y que conste que todo esto no va por mí... Curiosamente ando en uno de los mejores momentos de mi neoadultez, Karma a tope, optimismo ilustrado... Es sólo una irreflexión.

Enga, todo el mundo a hacer cosas ya!. Ahora me voy a dar un paseito, y luego al teatro. Unas teatro presentan en Teatinos (Málaga): Caricatos y toreras, un café teatro altamente recomendable que muchos NUNCA hemos visto. Jijiji.

7 Criaturas se han pronunciado al respecto:

Robe dijo...

Podría escribir aquí una disertación al respecto, pero mejor leete (te lo puedo prestar, pero cuando me devuelvas el otro xD) Eros y Civilización de Herbert Marcuse.

Daniel S. dijo...

No hay nada que en exceso no canse. Y el "tiempo libre" no es una excepción.

La solución es evidente. Pero no todas las soluciones que son evidentes son fáciles. Ahí cada uno lo que tarde en decir "Paso de aburrirme"

Nébula dijo...

Somos unos gulosos y unos agonías. Cuando pensamos que nos van a quitar el juguete pataleamos, nos falta el aire, nos indignamos... Luego no nos lo quitan y no le hacemos ni puto caso! Maldito gen que nos hace ser así...

Jas, joven aunque soso. dijo...

Discrepo con usted ampliamente señorita, yo creo que si se lo propone el ser humano es el que más capacidad infenitesimal tiene para no hacer nada.

Tu dile a una hormiga que mañana se quede en la cama viendo su anime favorito, y pasado y el otro... Posiblemente te responderá que nasti de plasti. Sin embargo nosotros los humanos disfrutamos con el "no hacer nada" o el "mira como trabajan esos".

En nombre de la Central Lechera Asturiana, le digo que el estado en el que el Hombre se siente más realizado es áquel en el que no tiene que hacer nada.

Esto es así.

Psicologa Solteeera... dijo...

Robe, erudito...

Daniel: esos excesos...

Nébula: no dejes que te quiten los juguetes, hombre!

Jas, de Jas... eso es cierto... pero tiene fecha de caducidad. Pasado un determinado tiempo es necesaria la acción.

Las tardes de pan con nocilla y dibujos están muy bien, pero hasta eso cansa. ;)

Oneyed-jack dijo...

En este asunto, poco más puedo decir que no haya dicho ya Jas...

Menos que cuando uno se cansa de la nocilla, se puede pasar al paté.

Un saludo!

22 dijo...
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