jueves, 21 de febrero de 2008

No sé cómo salir de aquí!!!! Mamaaaaaa!


Cuando eres pequeño tu mundo se rige por una serie de normas básicas (basadas en el causa-efecto clásico), y la vida aunque rara, tiene sentido:

- Aprietas el mando y se cambia el canal.
- Llamas a mamá y ella acude (o te grita desde algún punto de la casa)
- En el cole aprendes que la derecha es azul y la izquierda roja (atentos niños: esta información os será útil en el futuro para distinguir candidatos políticos en los carteles)
- El jueguete de tu amigo es más guay que el tuyo pero siempre puedes robárselo (muy importante mantener el tipo luego cuando juegues con él delante del niño, hay que mantenerse firme y no parar de repetir "es mio, es mio, es mio...")
- Los abuelos traen felicidad, dinero y juguetes (y tienen una debilidad genética que les impide tener capacidad de decisión, lo que te coloca como rey de sus vidas): ellos viven para hacerte feliz.
- Los hermanos pequeños son más torpes y están más mimados/Los hermanos mayores son unos imbéciles que siempre te están jodiendo: hay que tener cuidado con los hermanos.
- Etc.

En esa mar calma que es la inocencia un día aparecen ondas... luego marejada a fuerte marejada... y finalmente los temidos Tsunamis. Y es que siempre hay alguien dispuesto a hacer tambalear tus cimientos!!!!

Un día estás tranquilamente jugando (exterminando a la humanidad, intentando comerte una hormiga viva...) y de pronto, ZAS!, todo se acaba. Tu tío/primo/bla bla bla... (coloca aquí el nombre de un familiar que te diera la lata) te dice:

Familiar: Oye, ¿quieres que te cuente un cuento de pan y pimiento que nunca se acaba?
Tú (inocente aún, pero por poco): Siiiiiii
Familiar: No te he dicho que me digas ni que sí ni que no, te he dicho que si quieres que te cuente el cuento de pan y pimiento que nunca se acaba.
Tú (perdiendo la infancia y creyéndote más listo que tu adversario): Emmmm, NO!
Familiar: No te he dicho que me digas ni que sí ni que no, te he dicho que si quieres que te cuente un cuento de pan y pimiento que nunca se acaba.
Tú (jodido): Ahhhhhgg, cuéntamelooooo
Familiar: No te he dicho que me digas que te lo cuente, te he dicho que...

Veinte minutos después has envejecido diez años, ya no tienes ilusión por nada, no comprendes nada y lo único que quieres es matar a sangre fría a tu familiar. Matarle y... que te cuente el cuento de pan y pimiento dichoso!

¿Por qué se disfruta tanto haciendo sufrir a los niños? Cuántos tipos de cuentos de pan y pimiento hay? Qué es un cuento de pan y pimiento? Agggghhh!

11 Criaturas se han pronunciado al respecto:

Robe dijo...

Mmm... a mí no me contaron ningún cuento de pan y pimiento, yo ya era mayor cuando nací.

Sólo puedo decir que reirte de los niños y observar como se dan de cabeza cual ciegos en un pinball es de las cosas más divertidas en la profesión de maestro...

Y sí, hoy tengo la vena de cabronías activada, pero como siempre con cariño. ;)

Daniel S. dijo...

A mi ese cuento no me lo contaron.

Pero habia uno que contaba que... esto era un rey, que tenia tres hijas, las metió en tres botijas y las cerró con pez. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?

Que te cuente tu madre en modo interminable e inexorable que un rey enterró vivas a sus hijas es lo más terrorífico desde el "Saturno devorando a sus hijos"

Doblemente traumatico.

Oneyed-Jack dijo...

Pues...joder, si, si que me lo han contado, maldita sea. superé el trauma, pero a base de prozac para niños. xD

Quien recuerde haber tenido una infancia feliz, es un tio con muy mala memoria.

Psicologa Solteeera... dijo...

Robeee, relax. No eres el único que ya era mayor de pequeño ;)

Daniel... doble trauma no, triple... que luego llegaron los Celtas Cortos y cantaron esa canción de un rey que tenía tres hijas, las metio en tres botiiiijasss... Jajaja

Y Sr. Barbas, ahora que descubro que tomó prozac de pequeño se me hace mucho más entendible su mundo raruno!

¿Por qué dan tanto miedo algunos de los cuentos infantiles? Tema para siguiente post... :D

La princesita de Barcenillas dijo...

Dioses, haiga los que haiga!
A mí me lo contaba Pedro, mi papá postizo y fue en el único momento de mi infancia en que mi amor incondicional por él, sus faldas y las gambas que solía traer se transformó en agresividad total y asesina.
Cualquiera que me conozca sabe que más picajosa y me parto en dos con lo cual el cuentico ni oirlo, ni verlo, ni escucharlo.

De hecho, hace poco me invitan a un espectáculo de teatro infantil. Vente, que es muy innovador y divertido, moderno y estupendo. Respuestamía: ¿Cómo se llama? Respuesta del amigo/a: Cuentos de pan y pimiento. Sentencia: ¡A eso no voy yo ni de coña!!!

Besos y postea hija postea

pepitadelospalotes dijo...

Es curioso, en mi infancia también está el cuento que en lo esencial es el mismo y produce el mismo efecto, pero se llama "el cuento de Maria Sarmiento que nunca sa acaba" ¿cuántas versionas habrá de la misma tortura?

Un beso!

Psicologa Solteeera... dijo...

Da igual de qué comunidad autónoma vengas, esa historia ha torturado a millones de niños a lo largo y ancho de la Península durante años. El mal no descansa, Pepita, no descaaaansa. Me pregunto si en el extranjero también se contarán estas cosicas.

PD: Postearé, postearé Su Ilma. Princesa de Barcenillas...

Juampe dijo...

A mi me contaron la version axarquica del cuento, mucho mas enraizada en la cultura andaluza, con mas ritmo y consonante rima:
Er Cuentoh la'habah que nuncahacaba

lainfantaterrible dijo...

Vaya, creo que yo era una niña insoportable y listilla (cuanto menos), porque yo era la contadora de cuentos en la familia. Era yo quien torturaba a los adultos con los entresijos de mi imaginación ancha, alta y rebosante. Primero los narraba, hacía un sondeo tipo Gabilondo con las reacciones y después los escribía. Con sus ilustraciones bonitas, su letra de niña empollona y todos sus pormenores, para que me lo publicaran en la revista del cole. ¡Qué horror! Sólo fui escritora cuando era una marisabidilla! Ay, mae mía... tantos años de suspicacia infante(sin cuentos de pan y pimiento, por cierto) me han arrastrado a esta semilocura de ahora. Y ahora, un desahogo:

Giovanni rannaaaaaaaaaaaaaa!!!!!

p.s.: No votar es no creer en tus ideas. Vota con todas tus fuerzas (aprovecho la coyuntura para una cuña radiofónica)

Anónimo dijo...

Esa es la versión veleña, en mangurria city (the hearth of the axarquia) se sigue contando el del pan pimiento

Anónimo dijo...

A mi madre me contaba: "El cuento del pan y el pimiento, el rábano asao y este cuento sevha acabado..." mi madre no me torturaba, por contra, este es el cuento más largo que me contó para dormir jeje