lunes, 29 de octubre de 2007

Vendetta!



Mamen y el cine oriental II
Hoy:
Old Boy.



¡MADRE MÍA, QUÉ BUENA ES!



Una historia que te atrapa, una estética brutal, unos actores que se salen... No quiero desvelar nada porque merece la pena verla sin tener información precisa previa, pero jooooo! Sangre y grima, amor y dolor mezclados con maestría. Dos horas que se pasan volando para un espectador inmerso en el mundo de Oh Dae-Su, un hombre destrozado que busca la verdad.




Tres objetos como hilos conductores de esta increíble historia: un martillo, un teléfono móvil y un paquete con un bonito envoltorio. No quiero decir más, aunque quisiera decirlo todo! Ahhhg!







Hay una escena, rodada en un plano-secuencia, en un pasillo, que... madre mía! Menuda coreografía, tan brutal como elegante, con esa música... Ufff! Escenas de extrema violencia (me escondí detrás de la mantita presa de la grima) espectaculares, pelos de punta en otras, emoción a flor de piel en algunas, fascinación y perplejidad final. Y todo sin parpadear. Increíble. Me declaro fan fan.


Old boy forma parte de una trilogía (del director Chan-wook Park) sobre la venganza. ¿Qué sería del cine sin ella? Desde Kill Bill hasta... Jummm, ¿cuáles son vuestras pelis favoritas que versen sobre el humano arte/sentimiento de la venganza?


PD: "La venganza es un plato que se sirve frío" que decía uno de los protagonistas de Las amistades peligrosas...

viernes, 26 de octubre de 2007

Y ya no se habla más del tema... ;)

¿Pero qué le pasa a todo el mundo con el marketing, con la pasta y con los artistas? En vista de todo lo que ha generado el tema Héroes, se dedica en este blog un post "Especial artistas y pasta, ¿ agua y aceite?

Seamos razonables. Me parece que se está yendo de madre esta historia, por Dios, estos señores no son los primeros ni los únicos en hacer negocio con la música, y no son, evidentemente, Javier Álvarez (como apuntaba Javi), que por cierto no llenaría un estadio con 77.000 personas ni de coña, ni falta que hace, pero seguro que si pudiera, cobraría la entrada a 42 euros, eso esta claro. Vamos a ver, que esto es un negocio, niños. Javi, tú te mueves en el mundo del arte, donde más barbaridades económicas se perpetran (millones de euros por obras de pintores, que a fin de cuentas son personas...). Es la misma gilipollez, es la misma historia. Esta gente se ha reunido para ganar pasta, y para flipar viendo a un montón de hijoputas vibrando con ellos, cosa que es perfectamente lícita. Yo he estado cambiando/prostituyendo mi tiempo por dinero dos años cuando curraba en la resi... Si alguien me hubiera ofrecido 5.000 euros al mes quizá aún seguiría ahí... ¿Por eso soy peor persona?

¿Ninguno de vosotros, oh integras personas, hacéis nada por dinero? ¿Está vetado para el artista el derecho a querer ser rico? ¿Ser artista, rico, y con ego, te hace ser un gilipollas? Es que... es como decir que Serrat no es de izquierdas porque gana pasta. O que la última gira que ha hecho con Sabina es por amor al arte, y no por pelas... Dejemos de hipocresías, de dobleces morales. Vivimos en una sociedad con unas reglas, es un sistema, y en él me muevo. Acepto las cosas como son aunque me quemen, puedo enfadarme con algunas, pero siempre intento beneficiarme de lo que puedo. Yo pagué lo que pagué por esa entrada, y doy por bien invertido el dinero porque flipé, porque fue increíble, y ya está.

Y me da igual que hablemos de los Héroes o de Manolo el del Bombo Greatest Hits... ¿Cuál hubiera sido el precio correcto/ético a vuestro juicio? Como decía un amigo el otro día: Si tuviérais casa y os ofrecieran por ella diez millones de pesetas más de lo que vale, ¿los rechazaríais por ser poco ético? Seamos serios.

Con todo esto no pretendo hacer una apología implacable del consumismo, me repatean muchas de las cosas que suceden motivadas por intereses económicos, hay cosas que no entiendo de nuestra sociedad... los que me conocéis lo sabéis... Pero de ahí a montar historias porque un grupo haya hecho negocio... En fin. Puede que yo también me haya exaltado, y que por comentarios que entiendo salidos de madre me haya polarizado hacia el lado contrario... puede, es lo que tiene discutir ;)

Como me temo que la cosa se va a caldear (Lorena, relax, please, jajaja), os dejo con una coplita bonita (BSO Las Horas, si podéis escucharla entera hacedlo, merece realmente la pena). Ea!




miércoles, 24 de octubre de 2007

Sin invitación que vino...

Martes, siete y media de la tarde... Vamos a ver The Host! The Host? Ummm, bueno.

Como ya dije en... dios, qué más da donde lo dije, como si sólo lo hubiera dicho una vez... En fin, a lo que iba, que me cuesta entrar en el cine oriental. Supongo que es la falta de costumbre. En este caso, siendo una peli "de terror" no es tan complicado, pero aún así, no me identifico con los personajes. No sé si es que no los entiendo porque no me gustan, o por el abismo cultural. Meterme en la historia cuando ellos actúan de un modo tan diferente al mio... no sé.



En cualquier caso, me gustó. El principio, la aparición de Gwoemul... es espectacular! El inicio de la historia es realmente bueno, el planteamiento... si si. Me gusta el tono de comedia que adquiere en algunos momentos, me gusta que sea en realidad una historia sobre la familia, más allá del monstruo... Una muy buena fotografía (algunas son realmente destacables), y una acertada elección musical. La combinación de imágenes oscuras, tétricas y viscosas, con música casi dieciochesca da como resultado un ambiente muy especial. :D Aunque hay cosas que no me gustan nada: no entiendo las acciones del ejército, hay cosas que son muy gratuitas, a veces se te escapa un "ya claaaaro", de modo que tienes que dejarte llevar para no salirte de la historia.

En general (como si mi opinión contara para algo) tengo que decir que los puñeteros koreanos saben hacer películas, eso es un hecho. Me rindo ante la evidencia.


lunes, 22 de octubre de 2007

...y puedo decir eso de "yo estuve allí"

Salimos realmente temprano de casa. Dos horas y pico de carretera hasta Sevilla. No hubo problemas para encontrar el sitio, no hubo problemas para aparcar. Allí, cientos de personas esperaban ya para el evento. Personajes de todo tipo (pañuelo en la cabeza, bandera en los hombros a modo de capa...), de todas las edades (los treintones ganaron, me temo), con todas las ganas de que llegaran ya las nueve... La gente esperaba la apertura de puertas escondiéndose del sol (Sevilla, calufo 2007), comiendo, bebiendo, cantando. En vaqueros y con camiseta negra el 90%. Coches abiertos con los Héroes a toda leche. ¿25 euros la camiseta oficial? No puedo gastarme tanto, pero quiero una! Al final pobre y cutre como soy compré una menos oficial, pero más bonita, y la sudé, vaya si la sudé en el concierto.

Cerca de las cinco la gente empezó a ponerse nerviosa, se rumoreaba que iban a abrir las puertas. Los primeros en la entrada tenían tiendas de campaña, habían pasado la noche allí! Buscamos una sombrita cerca de la Puerta F. Ésa era la de más fácil acceso porque no habían colocado vallas, y aunque la gente había hecho una cola en plan organizado, todos sabíamos que en cuanto abrieran las puertas el caos reinaría en ese lugar. Y esa era nuestra baza, apostamos todo al CAOS. Y salió bien. Entramos cinco minutos después, sin agobios, con muchos nervios, en estado de fliponismo. Entramos tres y uno se quedó fuera esperando a sus colegas que aún no habían llegado. ¿Nos veríamos en el interior?

Agarradas para no perdernos nos miramos las unas a las otras: estamos dentro niñas, y vamos a ver a los Héroes. Encontramos un sitio cojonudo, en el centro, justo detrás de la zona PREFERENTE (veinte euros más cara). El teléfono suena, es Dani que ya está dentro, y solo. Voy a buscarle, y cuando intentamos volver al sitio definitivo... IMPOSIBLE! Miles de personas habían entrado en los cinco minutos que tardamos en encontrarnos, y se habían sentado en el suelo. Haciendo equilibrios con el cuerpo, intentando no pisar y pasar conseguimos llegar a "casa". Quedaban tres horas para el comienzo.

- ¿Jugamos a las cartas?
- Claro!

Doscientas veces que jugamos al Culo ("Comemierda" en otros lares) sentados sobre el plástico que protegía el césped. El tiempo no pasa... Como en aquel capítulo de los Simpsons en el que Bart deseando salir ve cómo el minutero no sólo no avanza, sino que va hacia atrás... Comienzan a doler las caderas, las rodillas.

- Niños, vamos a organizarnos. Vosotros estiráis las piernas y nosotros las encojemos, luego cambiamos -Sacada de contexto esta conversación no tiene precio-

La boca seca, necesidad de agua, pero... ¿quién tiene cojones de atravesar el muro humano (semejante, aunque menos escabroso, al que levantan los espartanos en 300)? Se ofrecían recompensas de hasta diez euros para quien pudiera traer agua a la zona centro, pero la gente no estaba dispuesta a negociar, aunque se reía mucho ante la propuesta, todo hay que decirlo.

Llama Jose (Barbas): ya estamos aquiiiiii!
- Joseeeee, Lorena está seca, ¿por qué no nos compras agua? jajaja
Y Jose, que no puede ser más amable, compró agua... agua que nunca vimos. Ni al portador, claro. Gracias guapito de todas formas ;)

A las ocho y diez mi cuerpo me informa de que o cambio de postura, o se parte por la mitad. Quiero arrancarme la columna, rascarme el lumbago por dentro, y desprenderme de las piernas a la altura de la cadera. Aunque hay plástico en el suelo y la maniobra no iba a estropear el césped, decido no hacerlo, y en su lugar me pongo de pie. Quedan 45 minutos. Nervios en aumento.

Pasa el tiempo... y las luces se apagan. Gritamos. Se empieza a escuchar una canción... ¿por qué siento ganas de comprarme un bote de Noa, el perfume de Cacharel?



- Niños... vamos a ver a los Héroes.

Aguas que se mueven en las pantallas, silencio... y de pronto nos llevaron a "El estanque". Increíble. Más de 70.000 personas cantando, y en español (!¡!¡!¡!) como dice Inés. Aguanté unas tres canciones íntegra, a la cuarta (creo) ,Mar adentro o en La carta, lloré.


Fue un momento alucinante. Cantaba con todas mis fuerzas y de repente me puse a llorar. Me da igual que os riáis de mi, yo flipé. Abrazos, apretones, caricias, miradas complices. Entre dos tierras, Oración, Maldito duende, Apuesta por el rock&roll, joder, y en el primer final... La chispa adecuada. Pero áun quedaban dos bises... Al final, al final de verdad, la última que tocaron, En los brazos de la fiebre... espectacular. Conmigo acertaron, a mi me dieron el golpe de gracia, y lloré de nuevo. Escuchar esa canción, esa, en directo, y como broche, ufffff. Nos preparamos para la salida, y entonces, fuegos artificiales en el cielo. Me muero.

Como habíamos aparcado guaymente y aunque la salida estaba complicada no tardamos las dos horas que dice el Barbas. Cansados, extenuados, emocionados... litros de adrenalina campando por nuestro organismo. Abrazos. Siento que no pudiéramos verlo todos juntos, hubiera sido la leche. Aún así, ha sido el mejor concierto de mi vida... Snif.


viernes, 19 de octubre de 2007

We can be Heroes!

No, mañana no podemos quedar. Sí, es que ya tengo planes, sabes? Lo siento, es algo importante... es que me VOY A VER A LOS HEROES a Sevilla.

75.000 personas...! Como dije en el blog del Barbas (autocita): treintones esperando quitarse la espinita, veinteañeros que eran demasiado peques en la época, y niñatos (con buen gusto) que van a flipar unidos, gritando, algunos incluso llorando... porque si, porque son los Héroes, porque we can be heroes, just for one day... Snif, a Bowie si que me gustaría verle!

Corrían los años noventa (primerísimos noventa) cuando una joven (llamémosla Mamen) pasaba sus días en un colegio de pago, sus tardes compartidas con amigas pijas, y sus noches en solitario, escuchando los vinilos de sus papás progres. En aquellos días, dadas las compañías, los temas de conversación eran tres: ropa cara, delagadez ajena vs gordura propia y... y... Bueno, no eran muchos. Un día esa muchacha escuchó en la radio una canción... jummm, estaba bien, le gustaban las guitarras, la letra, absurda pero estupenda para cantar a gritos, sintiéndola... Eran los Héroes, y a mi me engancharon. A partir de ahora el relato pasa a primera persona, no hace falta adornarlo más.

Recuerdo cuando en mi casa, un día de merienda (mis amigas salían muy baratas, porque al querer ser seres cuasi hetéreos, no hacían gasto), les puse a los Héroes:

Amiga con hambre 1: Mamen, pero de verdad te gusta eso?
Amiga con infrapeso: tia, pero si es una música muy fea, y no hablan de amoríos ni nada!
Amiga quieroynopuedo: jo, que rara eres tia, con lo bruta que es esta música, cómo te puede gustar?
Amiga con hambreperopordiosquenopico: jo, pues la música que de verdad está bien es la de bailar, que así puedes ponerte mona, y ligar.

Creo que, aunque ya lo sospechaba, fue en ese preciso momento en el que me di cuenta de que realmente éramos diferentes, y que la rara era yo, claro. Algún tiempo después conocí a gente con la que empecé a hablar de música, de libros, y de cosas que no eran susceptibles de aparecer en la revista Ragazza (que compré durante años, todo hay que decirlo), y entonces me sentí mucho más en mi salsa. :D

Por esto, entre otras cosas, tengo tantas ganas de ver a los Héroes, porque en cierto modo formaron parte de mi proceso, de mi "encontrarme a mi misma" a una edad en la que eso no es fácil, porque cuando los escucho me acuerdo de las tardes en el "club" con los amigos, de Javi (que no paraba, que no paraba), de gritos en el coche, de borracheras en la playa, y de muchas más cosas, y de mucha más gente. Me da igual que Bunbury sea un capullo, que le guste el pellote más que la coca-cola, que tenga cara de arenque... me da igual. Yo mañana a estas horas tendré los pelos de punta, y estaré flipando. Ea!

NOTA: como todos esperábamos, no he conseguido entradas para los Led... En fin, siempre nos quedará el Karaoke.


lunes, 15 de octubre de 2007

Es humano



Pena. He terminado de leer el último libro de Woody Allen, y he sentido pena. El libro en cuestión lo forman varios relatos cortos, muy en la línea de Cuentos sin plumas, o Cómo acabar de una vez por todas con la cultura. Demasiado en la línea diría yo. Ha sido una absoluta decepción. Leí el primero pasmada ante lo poco que me estaba gustando, jodida por este hecho, y ansiosa ante la idea de que el resto del libro fuera así. Mis peores sospechas se vieron confirmadas. Tras una breve remontada en el relato tres, la caída es imparable hasta el final. Woody, te amo, pero estás mayor.


La obra parece un intento lamentable de copiar el estilo de sus escritos anteriores, siendo algunos exactos en estructura y contenido... He terminado de leerlo por respeto y por admiración (evidentemente no por esta obra), pero reconozco que ha sido tedioso.

Lo único que destacaría es el relato final: La ley de Pinchuk. No es gran literatura, no es que sea especialmente divertido, pero me parece que presenta un concepto guay, susceptible de ser aplicado en la vida cotidiana (al nivel del ¡PASO DE TODO! de los Chanantes). Hasta aquí puedo leer (no voy a contaros el cuento, eso es feo).

Woody, haz cine, y sigue vivo, pero no hace falta que escribas más. Yo, si quieres, te dedico la copla. Atentamente, Mamen.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Engafapastados, pero no estafados.

Hacía tiempo que tenía ganas de meter la nariz en el mundo de la novela gráfica, universo que me es absolutamente desconocido, y en el que soy una total analfabeta. Tras recibir varios anónimos amenazándome con la retirada definitiva de las gafas de pasta y ante la insistente recomendación del Señor Daniel -asias, asias- me lo he leído (Junio: Mamen, deberías leerte este libro -Malas Ventas-, es cojonudo, te va a gustar. Julio: Mamen, te voy a dejar este libro -Malas Ventas- para que te lo leas, creo que te va a gustar. Agosto: Mamen, toma, llévatelo y léetelo -eso fue antes de que se montara en el tren y se lo llevara consigo-. Septiembre: qué mala suerte que la otra vez se nos olvidara el libro... y ahora no lo tengo a mano, te gustaría, es cojonudo -Malas Ventas-. Octubre: ¿Quieres un libro para el viaje? Toma, llévate Estafados, es del mismo tipo de Malas Ventas, ya verás como te gusta, es muy bueno... Mamen: DÁMELO!). Jo, y me ha gustado. No tengo elementos con qué compararlo, sé que ha de ser bueno porque quien me lo recomienda merece mi respeto como docto en la materia que es... Sólo sé que me ha gustado, y sé que quiero más. Mierda, otro yonkismo incipiente.

La historia atrapa, no es que me estuviera mordiendo las uñas, peeeero... es cierto que consigue que quieras saber más. Los personajes están muy bien perfilados, los dibujos molan (recordad que no tengo ni idea de lo que estoy diciendo), y no sé... La cosa es que en conjunto, y desde la ignorancia más aterradora, a mí me ha gustado mucho. Y eso señor juez, es todo lo que tengo que decir al respecto.

De todos los personajes, me quedo con esta chica, Caprice. Veintitantos, jamona, lleva currando en un bar unos cinco años. Dice que trabaja ahí mientas encuentra otra cosa mejor... pero no hace nada por cambiar. Estar atrapado en una situación es algo que conozco de primera mano, puede que por eso empatice tantísimo con ella. Hay veces en las que uno no está bien, en las que es plenamente consciente de que tiene empezar a moverse y reaccionar, pero no puede, y se limita a dejarse mecer por el oleaje. Hay quien no sale de esa dinámica y aún así es feliz. Hay quien se estanca y pasa media vida lamentándose y autocompadeciéndose. Y hay quien un día se levanta y anda. Por cierto, mañana cuando me levante tengo que comprar un ratón para el portátil, e ir a la biblioteca.

sábado, 6 de octubre de 2007

Y los nazis volverán a montar en dinosaurios, y será el fin de los tiempos...

Pesadillas, TÚ TAMBIÉN LAS TIENES. Dentro del mundo feuno de la pesadilla podemos encontrar varios tipos, a cada cual mejor:

- Mira! Estoy desnudo en medio de la calle! (variante chico: mi pene es minúsculo y todos me miran, lo señalan y se ríen).
- Dios! Alguien a quien no veo, que no conozco (y que perfectamente podría tratarse de... NADIE) me persigue y yo no puedo moverme! Ahhhg!
- Han matado a alguien conocido! (variante 1: si al que matan en el sueño es a tu jefe, atento, no se trata de una pesadilla).
- Soy muy pequeño/soy muy grande! Mi cuerpo es deforme, con unas partes más grandes que otras, desproporcionado! Nota: no estás dormido, has vuelto a flipar al mirarte al espejo.
- Ohhhh, el mundo se acaba, todo se va al carajo en breve (en no más de 24 horas)
a) por una crisis nuclear
b) porque se ha acabado el tabaco en el mundo conocido (o al menos en tu barrio)
c) porque monstruos de horrible aspecto intentan exterminar a la raza humana
d) porque has suspendido la útima asignatura de la carrera y era tu última convocatoria

A mí personalmente el último tipo me fascina. Sueños apocalípticos y pesadillas míticas, toda una experiencia, toda una aventura! Y gratis, Señora! Nadie da más por menos!

Dicen que cuando estamos en época de crecimiento es normal que aparezcan terrores nocturnos, que con la fiebre se tengan alucinaciones... ¿Cuál es entonces mi excusa para soñar que he de acabar con Satán, a los 26 años, y estando sana como una manzana? (Tsss, callados todos... que nadie diga: no sé, tú eres psicóloga). Habrá gente para la que las pesadillas supongan momentos de dolor emocional, ratos de angustia vital sin sentido que te dejan jodido para el resto del día. Bien, para mí son lo más parecido a jugar en vivo al Resident Evil, y sin que me cueste un euro! (Mira que integrado lo tengo ya, que no he puesto "sin que me cueste un duro" Ah, amigos, esto es ser europea en el siglo XXI!).

Llevo años intentando acabar con el Diablo en mis sueños, pero el muy ****** se me resiste. Sueño con esto desde que soy adolescente, siempre es el mismo argumento, acabar con el Diablo, pero con modificaciones a lo largo de los años (no se repite tal cual, sino que va evolucionando con el tiempo, acumulo experiencia y armas de un sueño a otro, trucos y formas para escapar, etc.). La historia es la siguiente: el diablo, que no tiene otra cosa mejor que hacer, quiere acabar con la humanidad, empezando por mi entorno, claro. Para ello juega con los humanos (nadie sabe por qué se entretiene con esas cosas), poseyendo a mi familia, a mis amigos... Según empieza el sueño me doy cuenta de que de nuevo estoy en esta pesadilla concreta. Me miro, y lo confirmo, llevo mi uniforme de "acabarconsatán", compuesto por: vaqueros, camiseta, botas de cuero, una versión hippie de la mariconera de Batman, y una coleta (una heroína ha de ir cómoda, ¿qué esperabas, una hábito de neo-monja?). En uno de los sueños descubrí que los gatos son capaces de detectar cuándo una persona está poseída, lo cual me ayuda, porque así puedo expulsar a Satán sin tener que matar a mi conocido. En caso de no tener un gato a mano también podemos saberlo mirando el pelo del susodicho: estando poseído le cambia el peinado (soy una víctima de Sexo en Nueva York). No termino nunca con el jefe de lo maligno, peeeeero, me lo paso genial.

Tener pesadillas es inevitable, así que yo decidí transformarlas en juegos de aventuras, y la verdad... es mucho más entretenido.

Desventajas de las pesadillas:

a) Sudor.
b) Miedo, angustia y dolor al ver como un gatoperro devora a tu hamster.
c) Le quitan tiempo a los sueños placenteros, en los que, por ejemplo, un guapo mozo te informa de que eres por fin millonaria, al tiempo que te declara tanto su pasión por el cine de Allen como su amor por tí. Entonces te miras y tu cuerpo es escultural. En la mesita que hay a tu derecha está la carátula de una película en la que se lee: de la directora ganadora de siete Oscars "escriba aquí su nombre", y un libro firmado por tí, con una estupenda foto de tu cara apoyada en tu mano en la contraportada. Aish!

Lo bueno de tener sueños apocalípticos/pesadillas épicas es:

a) Despertar, y descubrir que el mundo sigue entero y girando, que tú sigues vivo, y lo que es aún mejor, Hacienda seguimos siendo todos.
b) El nivel de automole se eleva hasta la estratosfera al ser consciente de tu enorme imaginación y de tu capacidad para inventar mundos maravillosamente completos y complejos. Es entonces cuando un pensamiento surge con fuerza: "si esto se llevara al cine, sería la peli definitiva. Menudo mindundi es ese tal Tolkien..."
c) Volver a la realidad y pensar que bueno... no eres "el elegido" para salvar al mundo, pero al menos puedes volver a comer Donuts.
d) Despertar, mirar a tu compañero de cama y saber que "eso" es mejor que vivir bajo el yugo de Satán.

Así que niños, ya sabéis: ¡no todo el terror onírico es negativo!

Vídeo: Carman "Satan bite the dust". No comment.

lunes, 1 de octubre de 2007

Ellos también cantan

Hace algún tiempo publiqué un post sobre música y películas... Hoy, ante la falta evidente de ideas guays para un post nuevo, me transformo en presentadora de un "zapping pseudocultureta" y presento: Música y cine II. Uuuuoooooohhh! Más innovación es imposible!

Bien... dentro de la cutrez del asunto, algo de currele hay. Verás.

Sin llegar a ser musicales, muchas películas incluyen canciones interpretadas por los protagonistas (a veces temas suyos, a veces con su voz, a veces sólo playback). Grandes momentos que te hacen reir, o flipar... escenas que son susceptibles de ser interpretadas cualquier día de tu vida. Te convences a tí mismo de que el ridículo es menor porque... como es de una peli... (escudarse en el culturetismo es un arma básica de protección).

Uno de esos momentos de cine que he IMITADO, disfrutando como una enana, hasta la saciedad es de una peli de esas... de esas... ¡A MI ME GUSTA! Wayne´s World! Vivía en la adolescencia cuando ví a cinco locos melenudos montándose el Bohemian Rhapsody de Queen en el coche (la lata con ruedas), y supe que a mí eso me gustaba mucho más que las tonterías de Alicia Silverstone en Fuera de Onda (peli que he visto no pocas veces, todo hay que decirlo). Un raro, ¿nace o se hace?



A otro nivel, y en otra categoría física, está el guapo de Jude Law (qué muchacho tan limpico, que diría mi abuela), interpretando a Dickie Greenleaf en el Talento de Mr. Ripley. Leído el libro (entretenido), y ante la promesa de ver Jude tostado por el sol del sur de Italia, ví la peli. Momento destacable (por lo bueno del tema) es en el que los dos protagonistas suben al escenario de un antro antro, para cantar... Años después la casualidad hace que el Dj del Spectra decida cerrar las noches de sábado con el mismo tema, que aunque parece que no, también se puede bailar. ;)



El espíritu ecléctico me posee, una vez más. Y me lleva ahora a colgar una pieza de una peli ya añeja que vi en el cine por culpa de mi madre, en pleno proceso de rebeldía infantil... "Farinelli, el castrado". No sé como consiguió que la acompañará, la verdad. Y no sabes como se lo agradezco. Recuerdo estar en el cine, jodida por no poder estar con mis amigos aquella tarde, y de pronto ver aquella opulencia artística, aquella puesta en escena, y aquella música. Lloré al escuchar algunas de las obras, con el pelo erizado de la emoción. Al salir le pedí que me llevara al Corte Inglés, y me compré la banda sonora. Ese fue el momento en el que me adentré en la música clásica. Enorme.



Creo que ya está bien por hoy... Bueno, una más, vaaaale. Hace relativamente poco ví Anter del Atardecer, una cinta de corte más bien romántico, pero BIEN HECHA. Segunda parte de Antes del Amanecer... Cuenta la historia de los dos protagonistas unos cuantos años después de la primera cinta. Lo divino, lo humano y lo muy humano es discutido por dos personas a lo largo de un paseo por la ciudad. Enorme película. Enorme historia de sentimientos, de planteamientos de vida, aish! Al final de la peli ELLA le canta a ÉL una canción (deberíais ver la peli entera antes de seguir, lo advierto, aunque al no ser una historia made in Hollywood, el desarrollo de la misma y no exlcusivamente el final es lo que interesa). Precioso tema, que dice mucho, mucho.




Ea! Ya está bien por hoy, que tengo una mudanza que hacer, y horas de limpieza por delante. ¡Si es que me tenéis como una esclava!