jueves, 27 de septiembre de 2007

Abismos

En el siglo XVII Isaac Newton enunció la Ley de la Gravitación Universal, y se llevó todo el mérito. Años más tarde Einstein propone su teoría gravitacional... Uhhh, qué grandes científicos, qué mentes privilegiadas! Anda ya! Muchísimos años antes de que estos dos señores ni siquiera empezaran a plantearse este hecho millones de mujeres de todo el mundo ya conocían el fenómeno, y de primera mano, oiga. Cumplir años te proporciona la prueba evidente de que la gravedad existe... A partir de los cincuenta esa gravedad es mayúscula y literal. Quitarte el sujetador y pensar "uhhh, que frío está el suelo" NO MOLA. Este año se celebra el centenario de la creación del SUJETADOR.

Teníamos los corsés (que aunque como elemento fetichista no tienen precio, vivir 24 horas con uno tenía que ser un infierno) hasta que una señora vió la luz... ¡y llegó el sujetador! Se vendió como rosquillas, claro. Todos encantados: mujeres por comodidad, y hombres porque... si quitar un sujetador ya se os hace complicado a algunos, ¿cuántas horas tenían que invertir vuestros antepasados para ver el entreteto? Un hurra por Mary Phelps Jacobs e Ida Rosenthal, a quienes debemos la existencia de esta prenda íntima, odiada y admirada a partes iguales.

Cuando eres niña observas a tu madre, y ves los sujetadores en el cajón de la cómoda con cierta envidia. Pero entonces, un día (demasiado pronto para algunas, demasiado tarde o nunca para otras) te das cuenta de que TÚ necesitas uno, sobre todo si el uniforme del colegio cuenta con un polo blanco, que no deja mucho a la imagnación. TRAUMA. Ser la primera de la clase (no te cuento si es del curso entero) que empieza a usar sostén te catapulta a la fama... para siempre.

Cuando crees que no vas a superar eso, cuando te miras en el espejo y no entiendes qué sentido tienen esos dos globos/globitos en tu delantera, llega la siguiente etapa de la vida: la adolescencia. A partir de entonces el kilo de teta es más valorado que el de oro, el de petróleo y y el diamantes juntos. Entonces es cuando se produce un fenómeno alucinante: la discriminación positiva. Tener tetas te abre puertas (literalmente en ocasiones), y eso me enveneeeena. Por exceso, por defecto, por tenerlos, por quererlos, los pechos son centro de atención en no pocas ocasiones. ¿Por qué le damos tanta importancia, tanto hombres como mujeres al pecho? (oigo voces)

El consumismo, que se nutre de todo lo que puede, se posó también en las pechugas, convirtiendo algo que se usaba por necesidad/comodidad en un objeto de deseo. La industria de la lencería es acojonante. ¡Pero es que hay cosas tan bonitaaaas!

Asumamos que existen pechos, que en ocasiones nos traumatizan y en otras nos alegran la tarde, asumamos que (salvo hippies o afortunadas) hay que usar sujetador... y desde ese punto, celebremos el centenario del sujetador.

Os dejo con un documento estremecedor. El testimonio de una mujer que sufre. Dramático.


5 Criaturas se han pronunciado al respecto:

Velocet dijo...

Yo diría que más que un drama es una comedia dramática (quizá una cómica tragedia).

Bendito sufrimiento.

u_u'

Monty dijo...

jejeje que bueno el spot. Ese no estaba en Yonkis hoy. Se nota que has hecho busqueda por la red :-P

No sabia lo de los 100 años. Pues nada, un ole por el sujetador y un ole por los pechos femeninos, que siendo sinceros, es una de las cosas mas bonitas y atractivas hechas por la naturaleza (o lo mismo es cosa mia por ser aficionado al montañismo jjajarr).

Besos

Psicologa Solteeera... dijo...

Tsssss, Velocet, menos bendito. Las hay que no se pueden ni ver los pies... Aunque claro, también los hay que tampoco se ven los pies (aish, barriguitas treintañeras) y quizá no lo disfrutan tanto...

¡Qué prudentitos en los comentarios!

lorena dijo...

Sin poder compararme contigo, yo también diré que sufrí en mis propias carnes lo que es "echar antes las tetas que los dientes" con perdón de la expresión ¡que soy de pueblo, oiga!...desde aquellos días fatidicos anduve mirando al suelo para disimularlos y mira si cambian las cosas k ahora cuando menos camiseta haya por la parte anterosuperior pues mejor k mejor!!! Besitoosss

Oneyed-Jack dijo...

ummmm

ummmmm

No se muy bien por donde hilar una contestación aquí así que iré a lo clásico:

¿Qué parte del cuerpo femenino nos atrae más a los hombres? Pues para gustos los colores, estoy convencido de que cada cual tiene su punto que mas le inspira.

En fin, me implicaré un poco más en la respuesta. El caso es que yo cuando estoy en plan lascivo soy mucho más de mirar al culo. Y cuando estoy romanticón y atolainado, en lo que más me fijo es en la sonrisa. Como lo de la lascivia no lo trabajo mucho ultimamente, me quedo con la sonrisa.

Así, mientras no me sonrían, la mayoría de las mujeres estarán a salvo de mi. El que avisa no es traidor, si acaso, lisonjero.

Y debo decir, los hombres tenemos un equivalente al desarrollo mamario, auqnue creo que es menos evidente porque no está siempre activo. El momento en que empiezas a tener las primeras erecciones. Siendo un teenager hormonado, casi cualquier cosa con la más mínima carga erótica es capaz de provocar el emberracamiento más obtuso, ya sea el catálogo del Venca o la tira del sujetador de tu vecina.

Ni que decir de las piscinas y playas, con tanta carne al descubierto.

En fin, sexualidad, divino tesoro.

saludos mil, todo está lleno de amor, como decía Björk